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Devocional de Agosto 2010
Escoja una Fecha
Agosto 02 - No Dejemos!
Agosto 04 - Linea Directa!
Agosto 06 - Las Motivaciones!
Agosto 09- La Facilidad!
Agosto 11 - El corazón!!
Agosto 13 - Ponlo!
Agosto 16 - ¿Se habrá?
Agosto 18 - Fervientemente!
Agosto 20 - Amor en Acción!
Agosto 23 - Roca de refugio!
Enseñanza
Agosto 02
“Como la situación económica se está complicando, voy a dejar de ayudar al necesitado y voy a guardar todo para mí, no sea que me quede sin nada. ¿Esto está correcto o no, Juan?”. Cuando preguntas como estas se presentan en nuestras vidas, muchas veces tratamos de resolverlas con sentido común, pero este, tal vez, es el menos común de
los sentidos
. Por lo tanto en lugar de buscar respuestas en nuestro intelecto, te recomiendo que las busquemos en la palabra de Dios. No dejemos nunca de ser generosos, y “cuidémonos de que no haya pensamiento perverso en nuestro corazón, al decir que como el período de remisión se acerca, miremos con malos ojos a nuestro hermano necesitado y no le demos nada…Con generosidad le daremos, y no nos dolerá el corazón cuando le demos, ya que el Señor nuestro Dios nos bendecirá por todo esto en nuestro trabajo y en todo lo que emprendamos”
.
Enseñan
z
a
Agosto 04
“Si
Dios
es el creador de los cielos y la tierra, si El conoce mis pensamientos y mis necesidades, si el escudriña los corazones, si El lo sabe todo, entonces ¿por qué tengo que orar y clamar a El? ¿No podría El resolverlo todo sin que yo tenga que pedírselo,
Juan
?”. Nos hemos vuelto tan cómodos, que hemos dejado de lado nuestra comunicación con Dios. Dios es todopoderoso, El todo lo sabe sobre nosotros pues El es nuestro creador. Pero a El le agrada que nos comuniquemos permanentemente con El, y para hacerlo lo único que necesitamos es orar. En esta mañana te invito a que mantengamos nuestra línea de comunicación directa con Dios siempre abierta, y no permitamos que la comodidad la ponga fuera de servicio, porque “Si clamamos, el nos responderá y nos revelará cosas grandes e inaccesibles, que nosotros no conocemos”.
Enseñan
z
a
Agosto 06
“Seguramente que si decido servirle a Dios, y siendo Dios el dueño del oro y de la plata, voy a recibir grandes riquezas y me irá muy bien económicamente, ¿así funciona esto, Juan?”. Dios sí es el dueño de todas
las cosas
, pero si nuestra motivación para servirle es obtener el lucro económico, estamos iniciando muy mal
el camino
.
Es por eso
que en esta mañana, te invito a que seamos muy cuidadosos en nuestras motivaciones, porque: “Si alguno enseña una doctrina diferente y no se conforma a las sanas palabras, las de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido y nada entiende, sino que tiene un interés morboso en discusiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias , pleitos, blasfemias, malas sospechas, y constantes rencillas entre hombres de mente depravada, que están privados de la verdad, que suponen que la piedad es un medio de ganancia… Los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo y en muchos deseos necios y dañosos que hunden a los hombres en ruina y perdición. Porque la raíz de todos los males es el amor al dinero, por el cual, codiciándolo algunos, se extraviaron de la fe y se torturaron con muchos dolores. Si queremos seguir a Dios, huyamos de estas cosas, y sigamos la justicia, la piedad, la fe, el amor, la perseverancia y la amabilidad. Peleemos la buena batalla de la fe; echemos mano de la vida eterna a la cual fuimos llamados”.
Enseñan
z
a A
gosto 09
“¿Hasta cuándo vas a seguir creyendo que es Dios quien te protege y te resguarda? ¿Será que algún día vas a reaccionar,
Juan
?”. Con que facilidad quienes no siguen los caminos de Dios, tratan de desviarnos de los mismos. Y con que facilidad, muchas veces, nosotros en lugar de mantenernos fieles ante las promesas que Dios no ha dado, salimos corriendo detrás del llamado del mundo. Es por eso que, una vez más, te invito a que no permitamos que la facilidad nos aparte del propósito de Dios, y en lugar de ceder, podamos decir confiados a Dios: “Tú eres mi escondedero y mi escudo; en tu palabra espero. Apartaos de mi, malhechores, para que guarde yo los mandamientos de mi Dios. Sostenme conforme a tu promesa, para que viva, y no dejes que me avergüence de mi esperanza. Sostenme, para estar seguro, y que continuamente preste atención a tus estatutos”.
Enseñan
z
a Agosto 11
“Y al consultar siempre primero a Dios, y al tener mi corazón siempre dispuesto a servirle y obedecerle, ¿qué será lo que va a pasar conmigo y con mi familia, Juan?”. Cuando ponemos a Dios como lo primero en nuestras vidas, podemos hacer todo lo El pone en nuestro corazón, porque Dios está con nosotros y nos acompaña por dondequiera que vayamos. Es por eso que en esta mañana, te invito a que tengamos un corazón conforme al de Dios, para que “cuando nuestros días se cumplan y reposemos con nuestros padres, Dios levante descendientes después de nosotros, los cuales saldrán de nuestras entrañas, y Dios establezca el reino de ellos. Y ellos edifiquen casa al nombre de Dios, y Dios establezca
el trono
de ellos
para siempre
. Y Dios sea Padre para ellos y ellos sean hijos para El. Cuando comentan iniquidad, serán corregidos con vara de hombres y azotes de hijos de hombres, pero la misericordia de Dios no se apartará de ellos. Y nuestra casa y el reino que Dios nos da permanezcan para siempre delante de Dios”.
Enseñanza A
gosto 13
“Todo eso de lo que nos hablas suena muy bonito, pero siempre está puesto en un plano espiritual. ¿Ha habido alguna evidencia física de ese amor de Dios y/o del amor de Jesús para con los hombres, Juan?”. A nosotros nos gusta creer porque vemos, pero bienaventurados los que creen sin haber visto. “Y estaba enfermo cierto hombre llamado Lazaro…Las hermanas entonces mandaron a decir a Jesús: Señor, mira, al que tú amas está enfermo. Cuando Jesús lo oyó, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que
el Hijo de Dios
sea glorificado por medio de ella… Nuestro amigo Lazaro se ha dormido, voy a despertarlo…Lazaro ha muerto; y por causa de vosotros me alegro de no haber estado allí, para que creáis; pero vamos a donde está él… Llegó, pues, Jesús y halló que ya hacía cuatro días que estaba en el sepulcro… Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Aun ahora yo sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá. Jesús le dijo: Tu hermano resucitará. Marta le contestó: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día final. Jesús le dijo: Yo soy la resurrección
y la vida
; el que cree en mí, aunque muera vivirá, y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto? Ella le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que viene al mundo… Entonces Jesús fue al sepulcro y dijo: Quitad la piedra. Y Marta le dijo: Señor ya hiede… Jesús le dijo: ¿No te dije que si crees verás la gloria de Dios? Entonces quitaron la piedra. Jesús alzó
los ojos
a lo alto y dijo: Padre, te doy gracias porque me has oído…Habiendo dicho esto, gritó con fuerte voz: ¡Lazaro, ven fuera! Y el que había muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadlo y dejadlo ir”. ¿Tienes tú algún “muerto”? Ponlo en manos de Jesús para que salga, sea desatado y lo dejes ir.
Enseñanza
Agosto 16
“Es mucho lo que he escuchado de poner en manos de Dios mis problemas, y de tener puesta mi fe y mi confianza en El, pero mis problemas continuan. ¿Se habrá Dios olvidado de mi, Juan?”. Dios jamás se olvida de sus hijos, y es por eso que nunca debemos olvidar que Dios siempre permanece fiel, pues SIEMPRE junto con la prueba nos da la salida a fin que podamos soportarla. Es por eso que en esta mañana, te invito a que en medio de las circunstancias que estemos viviendo, podamos: “Levantar nuestros ojos a los montes; y preguntemos: ¿de dónde vendrá nuestro socorro? Nuestro socorro viene del Señor, que hizo los cielos y la tierra. No permitirá que nuestro pie resbale; no se adormecerá no dormirá el que nos guarda. El Señor es nuestro guardador…El Señor nos protegerá de todo mal; El guarda nuestra alma. El Señor guardará nuestra salida y nuestra entrada
desde ahora y para siempre
”.
Enseñanza
A
gosto 18
“Muchas veces, nos has hablado de la fidelidad de Dios, y de que El siempre junto con la prueba nos da la salida. Pero ¿y qué de nuestra fidelidad? ¿Cómo saber cuándo nosotros somos fieles o infieles, Juan?”. Nuestra fidelidad se muestra cuando amamos a Dios por
sobre todas las cosas
, y a
los otros
como a nosotros mismos; cuando somos obedientes y seguimos las instrucciones de nuestro Señor; cuando le servimos con alegría y con gozo. En esta mañana, te invito a que mantengamos fervientemente nuestra fidelidad, porque: “¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente a quien su señor puso sobre los de su casa para que les diera la comida a su tiempo? Bienaventurado aquel siervo a quien, cuando su señor venga, lo encuentre haciendo así. De cierto os digo que lo pondrá sobre todos sus bienes. Pero si aquel siervo es malo, y dice en su corazón: “Mi señor tardará”; y empieza a golpear a sus consiervos, y come y bebe con los que se emborrachan, vendrá el señor de aquel siervo el día que no lo espera, y a una hora que no sabe, y lo azotará severamente y le asignará un lugar con los hipócritas; allí será el llanto y el crujir de dientes”.
Enseñanza
Agosto 20
“¿Por qué he de amar tanto a Dios y a mi prójimo? ¿Qué hay de especial en ello, Juan?”. Recordemos que nuestras creencias definen el lugar donde estaremos por la eternidad; y como ya comentamos, el amor a Dios y a nuestro prójimo, implican la realización de acciones que honren tal decisión. Es por eso que en esta mañana, te invito a que pongamos en el amor en acción y entonces estemos preparados para cuando llegue la hora final. “
Pero cuando
el Hijo del Hombre
venga en su gloria, y todos los ángeles con El, entonces se sentará en
el trono
de su gloria; y serán reunidas delante de El todas las naciones; y separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: "Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. "Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recibisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí." Entonces los justos le responderán, diciendo: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer, o sediento, y te dimos de beber? "¿Y cuándo te vimos como forastero, y te recibimos, o desnudo, y te vestimos? "¿Y cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?" Respondiendo el Rey, les dirá: "En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis." Entonces dirá también a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles. "Porque tuve hambre, y no me disteis de comer, tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recibisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis." Entonces ellos también responderán diciendo: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o como forastero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?" El entonces les responderá, diciendo: "En verdad os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de los más pequeños de éstos, tampoco a mí lo hicisteis." Y éstos irán al castigo eterno, pero los justos a la vida eterna."
Enseñanza
Agosto 23
“He decidido amar a tu manera, oh
Dios
, he decidido poner mi amor en acción, pero parece que mi decisión no ha gustado, porque siento que se han venido en mi contra, ¿qué puedo hacer?”. Cuando decidimos hacer las cosas a la manera de Dios, es normal que encontremos oposición, pues
el mundo
funciona diferente al reino de los cielos. Pero cuando obedecemos a Dios, podemos tener la certeza que SU reino se mueve a favor de nosotros. Es por eso que en esta mañana, te invito a que no nos dejemos desanimar y podamos en medio de las circunstancias, clamar a Dios: “En ti, oh Señor, me refugio; jamás sea yo avergonzado. Líbrame en tu justicia, y rescátame; inclina a mí tu oído, y sálvame. Sé para mi una roca de refugio, a la cual pueda ir continuamente; tú me has dado mandamiento para salvarme, porque tú eres mi roca y mi fortaleza”.
Enseñanza
Abril 23
¿Y si acepto el llamado, cómo podré tener las fuerzas para recorrer el camino del discipulado? ¿Qué será lo que deberé hacer, Juan? Cuando decidimos recorrer este camino, lo hacemos porque tal misión sale del mismo corazón de Dios, El es nuestro escudo y nuestra fortaleza, y solo en El debemos poner nuestra confianza. Si aceptamos el llamado, las señales del reino de los cielos nos seguirán. No necesitamos llevar ninguna de nuestras “habilidades”, para que toda la gloria por lo que hagamos sea para Dios. “Reuniendo a los doce, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades. Y los envió a proclamar el reino de Dios y a sanar a los enfermos. Y les dijo: No tomeís nada para el camino, ni bordón, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni tengaís dos túnicas cada uno. En cualquier casa donde entreís, quedaos allí, y sea de allí vuestra salida. Y en cuanto a los que no os reciban, al salir de esa ciudad, sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos. Entonces salieron, e iban por las aldeas anunciando el evangelio y sanando por todas partes”. ¿Quieres tú que las señales te sigan?
Enseñanza
Abril 26
Durante mucho tiempo mi corazón se estuvo endureciendo, hasta llegar al punto que ya no se conmovía con nada. Yo creía que esa era una gran virtud, y que en adelante nada me haría sufrir. Pero eso que yo consideraba una gran virtud, cada vez me alejaba más del amor de Dios. Hasta que una noche, en medio de la angustia de mi soledad, Dios tocó mi puerta, yo abrí mi corazón y acepté su llamado. Desde esa noche mi vida ha venido siendo transformada al recibir de parte de Dios, lo que yo tanto necesitaba, no lo que yo me merecía. Porque “cuando Dios nos reúne desde las tierras entre las cuales hemos sido dispersados, y nos da la tierra que El tiene para nosotros, al llegar allí debemos quitar todas las cosas que a El le desagradan. El nos da un solo corazón, y pone un espíritu nuevo dentro de nosotros. Y quita nuestro corazón de piedra y nos da un corazón de carne, para que andemos en sus estatutos, guardemos sus ordenanzas y los cumplamos. Entonces seremos su pueblo y El será nuestro Dios”.
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Junio
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Julio